jueves, 12 de marzo de 2009

ENMIENDA por Miriam Márquez


(A más de uno le gustaría hacer Control Z también en la vida real, ¿o no?)

El día que cumplen diez años juntos, M. Y A. llaman a sus viejos amigos. Los citan en el bar donde se conocieron. M. y sus amigas se quedan en la barra. A. y los suyos, van más adentro, junto a los baños. Ambos piden lo mismo de beber y acosan al DJ para que pinche las canciones de entonces. En mitad de la noche, M. va al servicio, pero (en esta ocasión) vigila bien sus pies para no tropezar con un A. que (esta vez) se mantiene cauto en un rincón. A la vuelta del baño, M. propone ir a una disco de salsa y todas cogen su abrigo. A. ve con cierta pesadumbre cómo se marcha esa chica morena que empezaba a gustarle un poco. Dos copas después, ya ni se acuerda. 

martes, 27 de enero de 2009

A ESA MUSA LLAMADA MIRIAM MÁRQUEZ


Sé que llevo algunas semanas desaparecida y lo que traigo hoy tampoco es un cuento. Es una historia, o mejor, un indicio de una historia que desconozco. Hoy mi contador de visitas me ha chivado que alguien entró en mi blog buscando en el Google "Miriam Márquez es la chica que amo cada día". Obviamente, esa Miriam Márquez no soy yo. 

Me pregunto qué esperaba encontrar el que tecleó en el buscador el nombre de esa eternamente amada Miriam Márquez. Quizás ansiaba toparse con una foto suya. O quizás, más fantasioso, quería ensayar virtualmente su próxima confesión en el mundo real. Puede que estuviera rastreando información valiosa para diseñar nuevas estrategias de acercamiento. O, probablemente, desesperado sin saber qué hacer con ese sentimiento perenne no correspondido, sólo quisiera confesarlo aunque fuera a una máquina. 

Puede que detrás de estas letras haya un drama, un amor gestándose, una patología, un despecho, una nostalgia.... Sólo sé que me alegro de que este ejercicio de voyerismo involuntario me recuerde que ahí fuera hay gente que ama sin red, sin testigos, sin pragmatismo, sin cordura. 

miércoles, 24 de diciembre de 2008

EL MOSQUITO por Miriam Márquez

.
A las 23:58:00", el-hombre-que-siempre-se-duerme-a-medianoche dobla el pico de la página del libro que está leyendo, lo cierra, lo deja sobre la mesilla y apaga la luz. A las 23:59:40”, un mosquito se pone a revolotear en torno a su oreja. A las 00:00;03”, el hombre-que-¿siempre?-se-duerme-a-medianoche se sienta confundido sobre la cama. Busca un cigarro, pero el paquete está vacío. A las 00:01:52”, con el silbido del mosquito de fondo, el-hombre-que-toda-la-vida-menos-ese-día-se-ha-dormido-a-medianoche se viste a toda prisa. A las 00:04:35” entra en un bar “de esos”. Piensa: “un minuto, será sólo un minuto”, y se dirige a la máquina de tabaco. Al lado está ella. Cuando se agacha para recoger sus cigarrillos, le da tiempo a recorrer la costura exagerada de sus medias. Una vez erguido, la mira y ella le hace el mismo guiño que a todos. Él, hasta ahora diurno, le responde con un gesto que no le ha hecho a ninguna. A la 5:45:20” hacen el amor. A las 6:25:37”, se duermen. Desde ese día, el-hombre-que-antes-se-dormía-a-medianoche se despierta en el apartamento de ella al caer la tarde. Justo par ver cómo se maquilla y se va. Después, hace tiempo hasta que ella vuelve de madrugada para dormirse juntos. Algunos domingos, si ella libra, la lleva al campo para que le dé el sol en la cara sin maquillaje.
Pero un día, al-hombre-que-antes-se-dormía-a-medianoche, un zumbido de mosquito le despierta a las siete de la mañana. Ella duerme. Aturdido, sale a la calle. Observa fascinado a la masa. Contempla escaparates, se compra un maletín, un traje de chaqueta y un cartón de tabaco. Pasa el día subiendo y bajando escaleras mecánicas. Sin pensarlo muy bien, llega a su piso abandonado. Retoma el libro desde la marca, y a las 23:58:00" lo cierra, lo deja sobre la mesilla y apaga la luz. A las 23:58:22" piensa por un instante que ella debe estar llegando al bar de enfrente. A las 00:00:00", el-hombre-que-toda-su-vida-se-ha-dormido-a-medianoche-menos-durante-una-época-ya-pasada respira ya acompasadamente. .

lunes, 22 de diciembre de 2008

SENSATEZ por Miriam Márquez

...

-¿Y cómo te propulsarás?- pregunta él, pájaro en mano.
-Con mis ciento volando.

WHERE DO YOU GO TO MY LOVELY? por Peter Sarstedt


(Sí, cierto, esto no es un cuento. Es la canción del corto de Wes Anderson "Hotel Chevalier". No me la quito de la cabeza. La letra sugiere tantas cosas, que no podía dejar de compartirla con vosotros. Os invito a que la descubráis en internet. A mí me ha tocado algo allá dentro. Algo placentero y un poco triste también. Feliz Navidad).

You talk like Marlene Dietrich
And you dance like Zizi Jeanmaire
Your clothes are all made by Balmain
And there's diamonds and pearls in your hair, yes there are
You live in a fancy apartment
Off the Boulevard Saint-Michel
Where you keep your Rolling Stones records
And a friend of Sacha Distel, yes you do
But where do you go to my lovely
When you're alone in your bed
Tell me the thoughts that surround you
I want to look inside your head, yes I do
I've seen all your qualifications
You got from the Sorbonne
And the painting you stole from Picasso
Your loveliness goes on and on, yes it does
When you go on your summer vacation
You go to Juan-les-Pins
With your carefully designed topless swimsuit
You get an even suntan on your back and on your legs
And when the snow falls you're found in Saint Moritz
With the others of the jet-set
And you sip your Napoleon brandy
But you never get your lips wet, no you don't
But where do you go to my lovely
When you're alone in your bed
Won't you tell me the thoughts that surround you
I want to look inside your head, yes I do
Your name, it is heard in high places
You know the Aga Khan
He sent you a racehorse for Christmas
And you keep it just for fun, for a laugh, a-ha-ha-ha
They say that when you get married
It'll be to a millionaire
But they don't realize where you came from
And I wonder if they really care, or give a damn
Where do you go to my lovely
When you're alone in your bed
Tell me the thoughts that surround you
I want to look inside your head, yes I do
I remember the back streets of Naples
Two children begging in rags
Both touched with a burning ambition
To shake off their lowly-born tags, so they try
So look into my face Marie-Claire
And remember just who you are
Then go and forget me forever
But I know you still bear the scar, deep inside, yes you do
I know where you go to my lovely
When you're alone in your bed
I know the thoughts that surround you
'Cause I can look inside your head

jueves, 11 de diciembre de 2008

SUPERMAN por Ángel Zapata


(Una guiño irreverente de Ángel Zapata, visto en la magnífica bitácora de Sergi Bellver http://www.alasdealbatros.blogspot.com/)

Supermán daba vueltas al globo rompiendo la barrera del sonido, hacía cosas así, y en cambio hay gente, hay hombres más que nada, que se ponen a abrir una sencilla lata de berberechos y se rebanan las pelotas.

domingo, 7 de diciembre de 2008

PERSONAS CIVILIZADAS por Pedro Herrero


(Llevaba tiempo sin recibir aportaciones vuestras y hoy me encontrado en mi inbox con eso que tanto me gusta: un cuento con una calidad evidente, en mi modesta opinión, firmado por alguien que todavía no conozco, pero con el que me une la complicidad de inventar).

Cuando mi mujer y yo comprendimos que no podíamos seguir juntos, pusimos de inmediato sobre la mesa las condiciones de nuestra separación. Lo haríamos como personas civilizadas, sin meter por medio a un abogado. Ella se quedaría la casa y yo el coche deportivo. Lo malo de ese reparto era que a mí me dejaba sin techo y a ella sin medio de transporte. Así que decidimos continuar compartiendo lo que teníamos, por turnos, aprovechando que ella era enfermera y podía cambiar su horario de trabajo en el hospital. Al cabo de unas semanas, rehicimos nuestra vida sentimental y fuimos cuatro en el apartamento. Como personas civilizadas, nos acostumbramos a convivir el uno con la pareja del otro, sin montar para nada el clásico numerito de los celos. Y aunque al principio tuvimos que etiquetar cada cual su propia ropa, para evitar confusiones al hacer la colada, pronto abandonamos ese protocolo, más propio de la vida militar. Pasaron los meses, y al llegar la Navidad nos propusimos cenar juntos la noche de fin de año. Bebimos y reímos tanto aquella noche, después de las campanadas, que ya de madrugada nos fuimos a dormir todos a la misma cama, donde acabamos abrazados en plena oscuridad. A la mañana siguiente, quizás bajo los efectos de una fuerte resaca, comprendimos que no podíamos seguir juntos, y pusimos de inmediato sobre la mesa las condiciones de nuestra separación. 

martes, 2 de diciembre de 2008

MI FELICIDAD SE ABURRE por Miriam Márquez


(¿Nunca habéis visto a alguien malgastar lo que más deseáis?)

Estaba allí. Llevaba un vestido rojo. Unos pendientes de aro color plata. Se había pintado una raya negra fina hilvanando sus pestañas. Tenía la sonrisa fácil al saludar y abría mucho los ojos, como si se negara a parpadear, como si quisiera succionarlo todo con su iris. Parecía que yo mismo –habiendo aprendido el arte de pintar en un segundo- la hubiera perfilado sobre aquel taburete frente a la barra. Estuve cinco minutos haciendo amagos de ir a hablar con ella. Pero entonces llegó la realidad, vestida con gabardina beige, y le dio un beso distraído en la boca. Se quedó allí, sentada a su lado, taciturna y ausente, llevándose a cada rato el móvil a la oreja, con la marca de carmín secándose en sus labios, mientras la mujer –quién sabe si para mortificarme- no paraba de lanzarme señales con sus brillantes tacones color blanco. 

domingo, 30 de noviembre de 2008

EL INGENIERO por Miriam Márquez


Ella tiene el pelo moreno y corto, y un cuerpo que tiene distintas edades. Dieciocho en los pechos, quince en las caderas, poco más de trece en sus manos. Él tiene una espalda que le hace parecer un hombre, y una timidez de niño. Ella estudia filosofía, como excusa para inventar. Él, ingeniería, como coartada para observar. Ahora recorre la cara de ella, quieta y desnuda en su cama, y sabe que de un momento a otro va a hablar porque le mira y calla. “Nunca me has dicho nada bonito, nada profundo ni trascendente…”. Él nota que le arde la cara. De nuevo aquello y justo allí donde no hay dónde esconderse. Piensa en decirle que aquella misma tarde ha dejado orientado el telescopio en su terraza para que la próxima vez que suba encuentre a la primera la constelación que le enseñó el otro día. Se le ocurre contarle que ha terminado el libro que ella le prestó en sólo una noche, y que ahora anda repasándolo un poco más despacio intentando encontrar la razón por la que es tan maravilloso. Está a punto de hablar para revelarle que, de todos los mecanismos del mundo (y hay algunos infinitos e inexplicables), él prefiere el abrir y cerrar perfecto de sus mandíbulas cuando habla. Se le pasan muchas cosas, tontas e insulsas, por la cabeza, pero se las guarda. No quiere que ella las compare con los versos perfectos de esos señores ya muertos a los que tanto admira. 

miércoles, 26 de noviembre de 2008

POETAS por Miriam Márquez


Antes de doblar la esquina y emprender el regreso a su ciudad dormitorio junto a la capital, la familia contempla el océano por última vez hasta el próximo agosto. “Laura, ¿y tú? ¿No quieres decirle adiós al mar?”, le pregunta su madre. Laura, la más pequeña, la que saca malas notas, la que este verano no ha parado de  garabatear libretas, mira la carretera e incomprensiblemente responde: “El mar se viene, mamá, se viene”.

ULTIMÁTUM por Miriam Márquez


Antes de llegar a casa, silencia el tono de su móvil. Para que la luz no la delate, lo entierra en su bolso. Piensa que tiene que acabar con aquello cuanto antes. Mientras cena con quien debe, no para de imaginarse el escándalo mudo de su teléfono amordazado. Se siente fuerte, allí sentada, sorda a sus gritos. Mañana le dirá que no insista, que va a olvidarlo todo, que ya ha empezado, de hecho, a desentenderse… Planea su discurso mientras se desliza en su cama. Con las palabras del desenlace aprendidas, se atreve a mirar el teléfono de reojo. La pantalla sigue en blanco en las buenas noches y también en el desayuno. En la comida, deja el móvil sobre la mesa porque hay mucho barullo en el restaurante. No quiere perder la oportunidad de acabar con todo ese mismo día. De vez en cuando repite mentalmente la conversación que tiene prevista, afina sus argumentos. No puede permitir que la confunda. Tres horas después se encierra en el baño del trabajo para llamarle, pero nadie responde. En el metro vuela por las escaleras mecánicas enfadada por aquel retraso imprevisto. Al llegar a casa pone el móvil en silencio, pero lo deja boca abajo en la mesilla. Así podrá ver, si se despierta en la noche, si se ha perdido alguna llamada inconveniente. 

miércoles, 19 de noviembre de 2008

EXTRATERRESTRES VII por Miriam Márquez


-Es verdad que es bonito- dice el marcianito verde de antenas cogiendo con esmero la bola de cristal que le ha traído su compañero de la Tierra- pero no termino de entender qué es.
-Pues muchos humanos tienen de éstas en sus casas- responde el otro observando también con detenimiento la burbuja transparente con el muñeco de nieve dentro, el trineo, los dos niños patinando, el árbol de Navidad.
De pronto, la nave espacial pilla un bache interestelar y de algún escondite secreto aparecen millones de copos minúsculos.
-Ooooooooooh- exclaman los extraterrestres al ver el remolino blanco. -¡¡También nieva allá dentro!!

viernes, 14 de noviembre de 2008

TO HAVE por Miriam Márquez


Hoy, por fin, el profesor de inglés ha dado a la niña la dirección del que a partir de ahora será su amigo por correspondencia. Algo nerviosa, se pone manos a la obra:

Dear Kevin,
I'm a Spanish girl. I want to be your new pen friend. I live in Madrid. I have a father. I have a mother. I have one brother and two sisters. I have a computer. I have a bycicle. I have two Levi's. I have an i-pod. I have seven dresses and a pair of sunglasses...

jueves, 6 de noviembre de 2008

EXTRATERRESTRES VI por Miriam Márquez


(Sólo para los que han leído EXTRATERRESTRES V un poquito más abajo)

-¿Qué es todo ese escándalo?- pregunta el marcianito verde de antenas viendo por la ventanilla los fuegos artificiales, las pancartas, las lágrimas, el confeti. 
-Parece que uno de ellos ha ganado eso que llaman elecciones- le responde el otro marcianito de antenas. 
-¡No será otra vez el del puzzle!
-No. 
-Ufffff...

viernes, 31 de octubre de 2008

TODAVÍA por Eduardo Mesa


(Nostálgico y mínimo. Otoñal, diría yo. Evocador)

Al suelo cayó mi teléfono móvil. Lo pisé. Aplastado, crujía como un insecto. Todavía palpitaban esos mensajes que nunca me mandaste.

martes, 28 de octubre de 2008

AMOR, DE TARDE por Mario Benedetti


[Dice Joaquín (que acaba de inaugurar su bitácora de libros "El hipopótamo funambulista" en el apartado de blogs de www.lasextanoticias.com) que mi cuento le ha recordado este poema. Qué grande que me lo hayas mandado porque para mí ha sido un viaje a mis años de universidad con el libro de Benedetti rodando por el césped del campus, la biblioteca de la Facultad de Historia y las sesiones de cine de las cuatro de la tarde].


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme «¿Qué tal?» y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

sábado, 25 de octubre de 2008

DISFRACES por Miriam Márquez


De vuelta del aeropuerto tras pasar algunos días con su amante, el oficinista antes hastiado se pregunta si será capaz de ceñirse de nuevo el corsé de inventarios, hipotecas y cifras sobre la brecha palpitante que se le ha abierto en algún lugar cercano a las tripas. 

jueves, 16 de octubre de 2008

SIN NOMBRE de Gabriel García Márquez


(Os dejo este micro de referencia y os pido que me disculpéis una semana porque estaré de viaje de trabajo en México, pero siempre al acecho para cazar nuevos cuentos)

"El drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida".

domingo, 12 de octubre de 2008

EXTRATERRESTRES V por Miriam Márquez


[Mi minúscula contribución al cambio en EE.UU. Yes, (we hope) they can]

Impaciente, el marcianito verde de antenas observa cómo su compañero, en una habitación acristalada, somete a un test de inteligencia al dirigente de la primera potencia humana, al que acaban de abducir como representante de su especie. Al cabo de tan sólo cinco minutos, el examinador asoma la cabeza: 
-¿Podrías pasarme….
-¿Las series infinitas de último rango, los jeroglíficos encriptados….?- pregunta el ayudante anonadado por la rapidez del líder humano. 
-…un puzzle?

martes, 7 de octubre de 2008

CUENTOS por José Antonio Martín


(Un clásico divertido y genial para afrontar este martes gris). 

Cuento que me contó una vez mi hija Adriana fastidiada de que le pidiera un cuento: "HABÍA UNA VEZ UN COLORÍN COLORADO".