jueves, 11 de diciembre de 2008

SUPERMAN por Ángel Zapata


(Una guiño irreverente de Ángel Zapata, visto en la magnífica bitácora de Sergi Bellver http://www.alasdealbatros.blogspot.com/)

Supermán daba vueltas al globo rompiendo la barrera del sonido, hacía cosas así, y en cambio hay gente, hay hombres más que nada, que se ponen a abrir una sencilla lata de berberechos y se rebanan las pelotas.

domingo, 7 de diciembre de 2008

PERSONAS CIVILIZADAS por Pedro Herrero


(Llevaba tiempo sin recibir aportaciones vuestras y hoy me encontrado en mi inbox con eso que tanto me gusta: un cuento con una calidad evidente, en mi modesta opinión, firmado por alguien que todavía no conozco, pero con el que me une la complicidad de inventar).

Cuando mi mujer y yo comprendimos que no podíamos seguir juntos, pusimos de inmediato sobre la mesa las condiciones de nuestra separación. Lo haríamos como personas civilizadas, sin meter por medio a un abogado. Ella se quedaría la casa y yo el coche deportivo. Lo malo de ese reparto era que a mí me dejaba sin techo y a ella sin medio de transporte. Así que decidimos continuar compartiendo lo que teníamos, por turnos, aprovechando que ella era enfermera y podía cambiar su horario de trabajo en el hospital. Al cabo de unas semanas, rehicimos nuestra vida sentimental y fuimos cuatro en el apartamento. Como personas civilizadas, nos acostumbramos a convivir el uno con la pareja del otro, sin montar para nada el clásico numerito de los celos. Y aunque al principio tuvimos que etiquetar cada cual su propia ropa, para evitar confusiones al hacer la colada, pronto abandonamos ese protocolo, más propio de la vida militar. Pasaron los meses, y al llegar la Navidad nos propusimos cenar juntos la noche de fin de año. Bebimos y reímos tanto aquella noche, después de las campanadas, que ya de madrugada nos fuimos a dormir todos a la misma cama, donde acabamos abrazados en plena oscuridad. A la mañana siguiente, quizás bajo los efectos de una fuerte resaca, comprendimos que no podíamos seguir juntos, y pusimos de inmediato sobre la mesa las condiciones de nuestra separación. 

martes, 2 de diciembre de 2008

MI FELICIDAD SE ABURRE por Miriam Márquez


(¿Nunca habéis visto a alguien malgastar lo que más deseáis?)

Estaba allí. Llevaba un vestido rojo. Unos pendientes de aro color plata. Se había pintado una raya negra fina hilvanando sus pestañas. Tenía la sonrisa fácil al saludar y abría mucho los ojos, como si se negara a parpadear, como si quisiera succionarlo todo con su iris. Parecía que yo mismo –habiendo aprendido el arte de pintar en un segundo- la hubiera perfilado sobre aquel taburete frente a la barra. Estuve cinco minutos haciendo amagos de ir a hablar con ella. Pero entonces llegó la realidad, vestida con gabardina beige, y le dio un beso distraído en la boca. Se quedó allí, sentada a su lado, taciturna y ausente, llevándose a cada rato el móvil a la oreja, con la marca de carmín secándose en sus labios, mientras la mujer –quién sabe si para mortificarme- no paraba de lanzarme señales con sus brillantes tacones color blanco. 

domingo, 30 de noviembre de 2008

EL INGENIERO por Miriam Márquez


Ella tiene el pelo moreno y corto, y un cuerpo que tiene distintas edades. Dieciocho en los pechos, quince en las caderas, poco más de trece en sus manos. Él tiene una espalda que le hace parecer un hombre, y una timidez de niño. Ella estudia filosofía, como excusa para inventar. Él, ingeniería, como coartada para observar. Ahora recorre la cara de ella, quieta y desnuda en su cama, y sabe que de un momento a otro va a hablar porque le mira y calla. “Nunca me has dicho nada bonito, nada profundo ni trascendente…”. Él nota que le arde la cara. De nuevo aquello y justo allí donde no hay dónde esconderse. Piensa en decirle que aquella misma tarde ha dejado orientado el telescopio en su terraza para que la próxima vez que suba encuentre a la primera la constelación que le enseñó el otro día. Se le ocurre contarle que ha terminado el libro que ella le prestó en sólo una noche, y que ahora anda repasándolo un poco más despacio intentando encontrar la razón por la que es tan maravilloso. Está a punto de hablar para revelarle que, de todos los mecanismos del mundo (y hay algunos infinitos e inexplicables), él prefiere el abrir y cerrar perfecto de sus mandíbulas cuando habla. Se le pasan muchas cosas, tontas e insulsas, por la cabeza, pero se las guarda. No quiere que ella las compare con los versos perfectos de esos señores ya muertos a los que tanto admira. 

miércoles, 26 de noviembre de 2008

POETAS por Miriam Márquez


Antes de doblar la esquina y emprender el regreso a su ciudad dormitorio junto a la capital, la familia contempla el océano por última vez hasta el próximo agosto. “Laura, ¿y tú? ¿No quieres decirle adiós al mar?”, le pregunta su madre. Laura, la más pequeña, la que saca malas notas, la que este verano no ha parado de  garabatear libretas, mira la carretera e incomprensiblemente responde: “El mar se viene, mamá, se viene”.

ULTIMÁTUM por Miriam Márquez


Antes de llegar a casa, silencia el tono de su móvil. Para que la luz no la delate, lo entierra en su bolso. Piensa que tiene que acabar con aquello cuanto antes. Mientras cena con quien debe, no para de imaginarse el escándalo mudo de su teléfono amordazado. Se siente fuerte, allí sentada, sorda a sus gritos. Mañana le dirá que no insista, que va a olvidarlo todo, que ya ha empezado, de hecho, a desentenderse… Planea su discurso mientras se desliza en su cama. Con las palabras del desenlace aprendidas, se atreve a mirar el teléfono de reojo. La pantalla sigue en blanco en las buenas noches y también en el desayuno. En la comida, deja el móvil sobre la mesa porque hay mucho barullo en el restaurante. No quiere perder la oportunidad de acabar con todo ese mismo día. De vez en cuando repite mentalmente la conversación que tiene prevista, afina sus argumentos. No puede permitir que la confunda. Tres horas después se encierra en el baño del trabajo para llamarle, pero nadie responde. En el metro vuela por las escaleras mecánicas enfadada por aquel retraso imprevisto. Al llegar a casa pone el móvil en silencio, pero lo deja boca abajo en la mesilla. Así podrá ver, si se despierta en la noche, si se ha perdido alguna llamada inconveniente. 

miércoles, 19 de noviembre de 2008

EXTRATERRESTRES VII por Miriam Márquez


-Es verdad que es bonito- dice el marcianito verde de antenas cogiendo con esmero la bola de cristal que le ha traído su compañero de la Tierra- pero no termino de entender qué es.
-Pues muchos humanos tienen de éstas en sus casas- responde el otro observando también con detenimiento la burbuja transparente con el muñeco de nieve dentro, el trineo, los dos niños patinando, el árbol de Navidad.
De pronto, la nave espacial pilla un bache interestelar y de algún escondite secreto aparecen millones de copos minúsculos.
-Ooooooooooh- exclaman los extraterrestres al ver el remolino blanco. -¡¡También nieva allá dentro!!

viernes, 14 de noviembre de 2008

TO HAVE por Miriam Márquez


Hoy, por fin, el profesor de inglés ha dado a la niña la dirección del que a partir de ahora será su amigo por correspondencia. Algo nerviosa, se pone manos a la obra:

Dear Kevin,
I'm a Spanish girl. I want to be your new pen friend. I live in Madrid. I have a father. I have a mother. I have one brother and two sisters. I have a computer. I have a bycicle. I have two Levi's. I have an i-pod. I have seven dresses and a pair of sunglasses...

jueves, 6 de noviembre de 2008

EXTRATERRESTRES VI por Miriam Márquez


(Sólo para los que han leído EXTRATERRESTRES V un poquito más abajo)

-¿Qué es todo ese escándalo?- pregunta el marcianito verde de antenas viendo por la ventanilla los fuegos artificiales, las pancartas, las lágrimas, el confeti. 
-Parece que uno de ellos ha ganado eso que llaman elecciones- le responde el otro marcianito de antenas. 
-¡No será otra vez el del puzzle!
-No. 
-Ufffff...

viernes, 31 de octubre de 2008

TODAVÍA por Eduardo Mesa


(Nostálgico y mínimo. Otoñal, diría yo. Evocador)

Al suelo cayó mi teléfono móvil. Lo pisé. Aplastado, crujía como un insecto. Todavía palpitaban esos mensajes que nunca me mandaste.

martes, 28 de octubre de 2008

AMOR, DE TARDE por Mario Benedetti


[Dice Joaquín (que acaba de inaugurar su bitácora de libros "El hipopótamo funambulista" en el apartado de blogs de www.lasextanoticias.com) que mi cuento le ha recordado este poema. Qué grande que me lo hayas mandado porque para mí ha sido un viaje a mis años de universidad con el libro de Benedetti rodando por el césped del campus, la biblioteca de la Facultad de Historia y las sesiones de cine de las cuatro de la tarde].


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme «¿Qué tal?» y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

sábado, 25 de octubre de 2008

DISFRACES por Miriam Márquez


De vuelta del aeropuerto tras pasar algunos días con su amante, el oficinista antes hastiado se pregunta si será capaz de ceñirse de nuevo el corsé de inventarios, hipotecas y cifras sobre la brecha palpitante que se le ha abierto en algún lugar cercano a las tripas. 

jueves, 16 de octubre de 2008

SIN NOMBRE de Gabriel García Márquez


(Os dejo este micro de referencia y os pido que me disculpéis una semana porque estaré de viaje de trabajo en México, pero siempre al acecho para cazar nuevos cuentos)

"El drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida".

domingo, 12 de octubre de 2008

EXTRATERRESTRES V por Miriam Márquez


[Mi minúscula contribución al cambio en EE.UU. Yes, (we hope) they can]

Impaciente, el marcianito verde de antenas observa cómo su compañero, en una habitación acristalada, somete a un test de inteligencia al dirigente de la primera potencia humana, al que acaban de abducir como representante de su especie. Al cabo de tan sólo cinco minutos, el examinador asoma la cabeza: 
-¿Podrías pasarme….
-¿Las series infinitas de último rango, los jeroglíficos encriptados….?- pregunta el ayudante anonadado por la rapidez del líder humano. 
-…un puzzle?

martes, 7 de octubre de 2008

CUENTOS por José Antonio Martín


(Un clásico divertido y genial para afrontar este martes gris). 

Cuento que me contó una vez mi hija Adriana fastidiada de que le pidiera un cuento: "HABÍA UNA VEZ UN COLORÍN COLORADO".

lunes, 6 de octubre de 2008

CUIDADO CON LOS LOBOS por Xuan Folguera


(Lo que más me gusta de este cuento es la atmósfera que crea Xuan. ¿Qué os parece?)

Aunque no hayamos visto ninguno, en mi familia hemos crecido temiendo a los lobos. Nunca salimos de casa sin el tío Julián, que, en Navidades, nos escolta con una escopeta de cartuchos en las manos y dos cananas cruzadas en el pecho, hasta el centro comercial, a comprar los regalos.

Después de atravesar las calles de un barrio en ruinas por culpa de los bombardeos, donde aún se conservan carteles propagandistas, pintadas revolucionarias y esquirlas de balas en las escasas paredes que aún se mantienen en pie, llegamos al centro comercial. A los niños nos dejan entonces corretear por los pasillos y subirnos a los columpios de plástico, mientras los mayores contemplan boquiabiertos los escaparates y toman jarras de cerveza sentados en las mesas metálicas de las terrazas.

La prima Nadia se encaprichó las Navidades pasadas de una muñeca rusa de madera, que contenía en su interior una infinitud de muñecas rusas cada vez más pequeñas, unas dentro de otras.

Como prueba de amor, anoche me pidió que fuera a buscarle la muñeca rusa al centro comercial. Aunque la prima Nadia me ha dado decenas de besos largos y húmedos, un poco babosos, he preferido no ir.

Ahora la prima Nadia besa a mi hermano Felipe en un rincón oscuro de la salita. Seguramente con los mismos besos largos y húmedos, un poco babosos. Me pregunto a quién besará mañana.

martes, 30 de septiembre de 2008

EXTRATERRESTRES IV por Miriam Márquez


-¿Y dices que los humanos pueden pasarse horas estallando estas pompitas?- pregunta el marcianito verde de antenas a su compañero, que acaba de traer de una incursión a la Tierra un jugoso papel de embalar de plástico. 
-Sí, tardes enteras...- responde el explorador explotando una burbuja. 
-¡Qué pérdida de tiempo!- se indigna el otro reventando la suya. 
-¡Inaudito!- ¡pim!
-¡Incomprensible!-, ¡pam!

domingo, 28 de septiembre de 2008

CÍRCULO por Miriam Márquez


La mujer engañada se arma de valor y llama al número que tanto se repite en la factura telefónica de su marido. Cuando descuelgan, se queda muda. La voz de aquella chica es idéntica a la suya cuando hace veinte años respondió desenfadada al teléfono.

martes, 23 de septiembre de 2008

LOS VIAJES DE MARCO POLO por Bart J. Simpson


(Estoy esperando el metro, me acuerdo de este cuento y me río. Estoy lavándome los dientes y me río. Estoy viendo un dramón en el cine y me río. Tenía que compartirlo con vosotros a ver si así se me pasa).

Se cuenta que Renatta de la Chiussa, tras pasar una noche de placer con Marco Polo, le comentó a este:

-Oh, amor mío, ahora que hemos juntado nuestros cuerpos, juntemos también nuestras almas para el resto de los tiempos. Vivamos juntos una vida llena de felicidad en compañía de mi madre, mis hermanos: Rocco, Umberto, Paolo, Fabio, Carolo, Giorgio i Giosseppe, mi tia Rafaella, el tio Luigi y sus doce hijos...

- Eeem... si, claro, cómo no, pero verás, esto, yo... yo antes quisiera acabar cuatro cosillas...

Y esa misma tarde partió, en un viaje sin precedentes, atravesando Anatolia, Irán, el alto Afganistán y el Turkestán chino hasta llegar a Pekín y después Indochina, El Tíbet, Indonesia, Ceilán, Arabia, Etiopía y todo el litoral africano hasta Zanzíbar.


sábado, 20 de septiembre de 2008

HAY UNA RISA CÓMPLICE por Joaquín Armada


(Dice Joaquín que está volviendo a escribir por placer. Por el suyo y por el nuestro, añadiría yo).

Hay una risa cómplice, con ella no conmigo. Hay uno, dos, tres… seis corros amurallados. Viajo de uno a otro, paso por todos, no pertenezco a ninguno. Ella sonríe. La jarra de cerveza vuelve a quedarse vacía. Los regalos se acumulan en un rincón. En el aliento fugaz de la noche, walking down Atocha street, hay un hombre entre tres paredes de cartón y una de cristal. Walking down Atocha street, con las manos en los bolsillos, como si todo fuera real y sólo yo fuese una pieza de otro decorado. He olvidado el poema genial, verso libre, no sé nada de reglas métricas y no quiero saber cómo funciona la muñeca. Romanticismo barato. Nueve versos encadenados con la velocidad genial del alcohol, sin el miedo que todo lo ata. Ella no estaba hoy. Ni ayer.