miércoles, 23 de diciembre de 2009
LA DIVA
viernes, 18 de diciembre de 2009
FRANKENSTEIN
Ahora que me has abandonado, estoy construyéndome a ratos una mujer mejor que tú. De partida me sirvió el torso y los brazos de mi profesora Laura. Tan firmes, tan bien tallados. Después tomé los ojos de Luisa. Había envejecido tanto que me los encontré más densos, más oscuros. Robé la nariz chata de Penélope (esa que tanta envidia te daba) y las piernas de Olga, la vecina (sí, confieso, siempre me gustaron más que las tuyas). He dibujado con los lunares de Vanesa la piel de Julia, y he extraído gota o gota el olor de Lola para volver más terrenal el delicioso vientre de Eva.
Hoy, ya sin vendas, he contemplado mi obra. Es hermosa, irascible, inquieta. Me ha pedido que la lleve frente a un espejo. Allí, he visto como los ojos de Luisa se guiñaban en ese gesto de furor tan tuyo, mientras la piel de Julia palidecía hasta borrarse los lunares de Vanesa, y los brazos de Laura temblorosos caían a ambos lados del jadeante vientre de Eva. He querido explicar a tu terca cabeza el porqué de mis nuevas preferencias, pero te has girado airada, como sueles, con tu nuevo perfil de Penélope y de dos zancadas de Olga te has esfumado dejando sólo la dulce estela de Lola.
martes, 24 de noviembre de 2009
RUIDO por Miriam Márquez
Volvió del trabajo algo inquieta. Se había enterado –¡tenía que ocurrir!- de que el amor puede acabarse. La tranquilicé con algo de Satie –más alto de lo normal-, después cantamos –sobre todo yo- Nina Simone a gritos, para acabar sudorosos en la cama donde le recité mi repertorio de versos antes y después, hasta que se durmió. Puse el despertador media hora antes que ella, pero no funcionó. Cuando me levanté, estaba sentada en la mesa de la cocina, muy quieta, con los ojos cerrados. La televisión estaba muda, la maldita calle tranquila, ni siquiera la vecina de arriba taconeaba como de costumbre. Alargué mi mano aprisa para encender la radio, pero me lo impidió. Hizo lo que más temía: me colocó la palma sobre su pecho donde reconocí, por primera vez sin comparsas, aquel viejo silencio.
LA CREMALLERA por Miriam Márquez
“Hagámoslo ahora”, interrumpió ella deslizando los dedos por esa cremallera suya tan bien amaestrada. Pero yo resistí –esta vez me había jurado que iba a llegar hasta el final- el impulso de tocarla y continué argumentando que nunca la había querido, como le había dicho tantas veces, bien encima de ella sudoroso, bien cubierto por los volantes arrugados de su falda. Y esta vez debió de sonar convincente porque la cremallera se puso a trepar hasta su tímida costura, y ella se giró, dejándome admirar por primera vez sus enaguas bien planchadas. Respiré hondo, aliviado, satisfecho. La agarré por detrás y devoré su cintura con mis dedos hasta alcanzar la cremallera. Se me resistió varios minutos. Quizás porque mis manos temblaban o quizás para hacerme creer –siempre he sido algo iluso- que era yo esta vez quien la bajaba.
lunes, 12 de octubre de 2009
MALA CONCIENCIA por Miriam Márquez
lunes, 31 de agosto de 2009
CLOROFILA por Miriam Márquez
jueves, 20 de agosto de 2009
DESPUÉS por Miriam Márquez
ANÉCDOTA por Miriam Márquez
Con la cuenta, a la pareja le traen dos galletas de la suerte. “Aprecia la sinceridad como el mejor regalo”, pone en la de él. “Ya no te quiero”, se lee en la de ella. Los dos se ríen –ella, sobre todo, suelta grandes carcajadas-, y se marchan a trote acompasado dejando los papelitos arrugados junto al Chop Sui.
jueves, 6 de agosto de 2009
EN LA FILMOTECA por Rafael Arias
Fue hace tiempo. En la Filmoteca.
Iba a ver una película del cineasta indio Satyajit Ray.
Sentado en mi butaca esperaba el inicio de la sesión leyendo un libro.
Delante de mi se sentó una joven india, con un vestido púrpura, una cinta rodeaba su cabeza, su negrísimo pelo estaba recogido en un recio moño.
Le acompañaba un joven latinoamericano, vestido con vaqueros, camiseta blanca. Con seguridad llevaría unos tenis por calzado.
Ella era mayor que él. Su conversación interrumpió mi lectura.
Ella llevaba la voz cantante:
-¿Has estado alguna vez aquí? -No.
-Yo suelo salir por Lavapiés. ¿y tú? -Yo suelo ir por Tribunal, y a veces por la Castellana.
-A mi me gusta la música alternativa. -A mí me gusta más el pop, lo que sale en los 40.
-Si quieres luego podemos tomar algo por Lavapiés, cerca de donde vivo. -Vale
-Estoy segura de que te va a gustar la peli. Es muy bonita, de mi tierra. -Nunca he visto una peli india.
Se apagaron las luces. Al encenderse, salieron tímidamente, con las manos entrelazadas, como si les venciera un poso de timidez.
Al día siguiente leía un libro, el mismo, sentado en la misma butaca, esperando que las luces se apagaran para ver otra película de Satyajit Ray.
Delante de mí, se sentó la chica de ayer.
Iba sola.
martes, 4 de agosto de 2009
DE VUELTA
Después de estas largas vacaciones, estoy de vuelta. He creado con mucha ilusión una nueva bitácora Vocación Temeraria sobre temas periodísticos que se me van quedando en el tintero. Mañana regreso con mis micros y con los vuestros.
martes, 23 de junio de 2009
AMANTES
Él queda con un cliente imaginario. Ella finge asistir a un taller literario inexistente. En la guantera del coche, él guarda un elixir de menta y un frasco de colonia. Ella, en el autobús, se pinta los labios de un rojo profundo, que luego difumina con el dorso de la mano, porque le da vergüenza. Se encuentran en la esquina acordada. Los nervios les confieren un cierto aire despistado y distante. Durante horas, merodean por jardines, callejuelas, portales... Casi sin querer, terminan frente a un hotel. El recepcionista, como cada jueves, finge no reconocer a esa pareja canosa que, toda ruborizada, le tiende un DNI.
lunes, 15 de junio de 2009
MIOPÍA
jueves, 4 de junio de 2009
MATILDE
martes, 2 de junio de 2009
FALSOS SINÓNIMOS
lunes, 1 de junio de 2009
ESTAMPADOS
jueves, 28 de mayo de 2009
DIEZ MINUTOS
martes, 26 de mayo de 2009
MORGANA
Como una de las cosas que más me disgustan en la vida son los consejos no solicitados, me aguanté las ganas de decirle a Miguel que no saliera con Morgana, la secretaria de la oficina. Siempre me han parecido algo extraños esos largos colmillos suyos asomando sobre el lecho de sus labios color sangre. “Manías”, me habría contestado él si se me hubiese ocurrido prevenirle, tantas eran las ganas que tenía de probar suerte en la ruleta de sus piernas. Ahora que saboreó el premio, de Miguel sólo queda una sombra en la oficina. Un ser descolorido y acobardado que acaba de dar un respingo al oír a Morgana preguntarme si podía llevarla a casa. Me angustia ver a Miguel detrás de ella gesticulando como un loco para disuadirme. Ver cómo se lleva los dos índices a la boca y hace como que me va a dar un mordisco. Le haría caso si no fuera porque no hay en la vida nada que deteste más que los consejos no solicitados.
AGUJERO DE GUSANO
miércoles, 13 de mayo de 2009
LA FELICIDAD
viernes, 8 de mayo de 2009
UN LUIS XIV por Juanjo Santos
(Y ya que me pongo os dejo un relato cómico)