martes, 29 de julio de 2008

MIEDOSO por Flora Isela Chacón


(Dos historias que me llegan desde el otro lado del Atlántico, lo que me encanta. Las dos sobre temas universales y llenas de intención. Que las disfrutéis).

Camino lentamente. No quiero llegar. Me falta el aire. No puede ser tan malo, me repito una y otra vez. Procuro ni mirarla. El sólo pensarla me da escalofríos. No imagino qué será después.
Ella está desnuda. Me mira. Sé que está enojada. Su cara se transforma y yo quiero huir. Si tan sólo lo hubiera pensado más. La gente susurra. No se quiere ir. El circo es tan cómico como triste este minuto.
Al fin llego. Digo que sí aunque quiero decir que nunca. Ella me mira otra vez. Se voltea. Ahora está vestida. Ahora está cercana. Ahora sé que esta era mi suerte desde siempre. Y que sólo es de nuevo, la misma pesadilla de casarme en una iglesia.

6 comentarios:

Flora Isela Chacón dijo...

Muchas gracias, Miriam, por este espacio que nos das.
Saludos desde Chihuahua

Nosotras mismas dijo...

Siempre le quedará el juzgado ;P

Besos.

gracias por andar al son de unos tacones.

Anónimo dijo...

Veo aquí cómo se va creando una comunidad de escritores en español que me encanta, porque además lo hacéis muy bien...
A ver si me animo, sé que tenéis futuro...
Elena

socorro lopez dijo...

me encantó como en un espacio tan corto nos deja ver el circo que armamos con los rituales sociales, bajo creencias que en ocasiones solo nos oprimen

doncari dijo...

Veo que abordas un tema recurrente en mis escritos, amiga Flora: la irreverencia hacia lo establecido. E igual que yo (ya lo sabía, pero este micro lo ratifica), no sigues la manada. Es muy aburrido hacerlo, pienso yo.
Primero, las oraciones cortas y precisas, aunque cargan su buena docis de ambiguedad, contribuyen a la creación de ese suspenso que luego se nos desfigura, de manera positive, aunque un poco figurativa, frente a los ojos, al final del relato. Pero como no delatas mucho el final, sino ese estado emocional que se define en su titulo, esa habilidad que demuestras en toda la brevedad del cuento, no se te puede acusar de lo que Cortazar llamo, el maltrato del argumento narrativo.
Te felicito.
No digo más porque seguir sería como llover sobre mojado.
Un abrazote,
Josué

doncari dijo...

Veo que abordas un tema recurrente en mis escritos, amiga Flora: la irreverencia hacia lo establecido. E igual que yo (ya lo sabía, pero este micro lo ratifica), no sigues la manada. Es muy aburrido hacerlo, pienso yo.
Primero, las oraciones cortas y precisas, aunque cargan su buena docis de ambiguedad, contribuyen a la creación de ese suspenso que luego se nos desfigura, de manera positive, aunque un poco figurativa, frente a los ojos, al final del relato. Pero como no delatas mucho el final, sino ese estado emocional que se define en su titulo, esa habilidad que demuestras en toda la brevedad del cuento, no se te puede acusar de lo que Cortazar llamo, el maltrato del argumento narrativo.
Te felicito.
No digo más porque seguir sería como llover sobre mojado.
Un abrazote,
Josué