jueves, 19 de junio de 2008

DESVÍOS por Miriam Márquez


Desde siempre quiso ser escritora. 
Escribía cuentos ambiciosos, los podaba para adaptarlos a los concursos, los obligaba a viajar en sobre amarillos. 
A veces la llamaban porque había ganado. Se perfilaba los labios y salía al estrado. Cuando miraba desde arriba, el público le parecía una nube ruidosa. Esa misma noche apuntaba en su libreta otra convocatoria. Se dormía pensando en folios DIN4 mecanografiados a doble espacio por una sola cara.

Pasaron los años. Ya no cogía el teléfono al primer timbrazo. Los cuentos adelgazaron tanto que se tornaron novelas. Le compraron los derechos para una película de acción. Los periodistas se sabían su nombre. Tradujeron sus palabras al inglés, francés, italiano y muchas otras lenguas no romances. En su casa, en la vitrina, tenía uno en checo. Le fascinaba contemplar, bajo su foto, aquella líneas incomprensibles.

Tenía agente. Los labios se le fueron secando. Ya no se subía a cualquier estrado.

Un día comenzó a sentir angustia. Los personajes de su novela se contagiaron. Las tramas empezaron a simplificase. Las vueltas de tuerca se pasaron de rosca. La heroína se vio una arruga en el espejo, el galán empezó a hacerse preguntas. Los malos se pusieron a tener remordimientos. Los buenos se deprimieron.

Se pasó de caracteres. Le salieron dos volúmenes. La editorial se quedó perpleja. La actriz de moda que iba a protagonizar la secuela se entusiasmó. Empezó a ensayar ese gesto entre la soledad y el miedo. El productor negó con la cabeza. El público no quiso cargar con aquel libro tan triste en el metro.


Ya no tenía agente. Ya no había ruido. Desde siempre quiso ser escritora.


6 comentarios:

Caperucito Lorca dijo...

¡Qué bueno!

Ay, me suenan tan comunes los folios mecanografiados a doble espacio... Jajaja.

La maravilla de escribir; la asquerosidad de tener que venderse.

Un saludo.

Arilena dijo...

Hola.
Gracias por el comentario en mi blog.
Te leeré. Promete mucho este sitio.
Saludos

Miriam Márquez dijo...

Para Caperucito y Arilena. No sabéis la alegría que me da haber descubierto esta forma de comunicarme con gente a la que le gusta la literatura. Es como mágico, ¿no os parece? Bueno, debe ser que, como soy novata en esto, todo me sorprende. Gracias por vuestros comentarios.

María dijo...

Muchísimas gracias por invitarme a venir a tu blog, la verdad es que escribes muy bien, también vengo a darte las gracias por tu visita a mi blog y por tus palabras.

Volveré a leerte porque no me lo puedo perder.

Un beso.

Maximus dijo...

Al menos logró ser escritora. ¿No tienes la sensación de que no hay nada más frustrante que alcanzar tus aspiraciones?

Me gusta mucho tu blog. ¡Besos!

Isabel dijo...

Hola Miriam,

Me ha encantado el cuento de la escritora... buenísimo... besos desde Costa Rica