jueves, 17 de julio de 2008

LUJOS por Miriam Márquez


El-hombre-que-nunca-se casaría-pero-que-todavía-no-tenía-ni-idea salió espantado de la joyería con un papel en la mano. “¡Cuatro mil euros!”, pensó mirando la hoja. Era justo la sortija que a ella le gustaba, pero jamás se hubiera imaginado que podía costar tanto. Por el camino de vuelta a su casa, la mente gestora de el-hombre-que-nunca-se casaría-pero-que-todavía-no-tenía-ni-idea empezó a echar cuentas. Entre la alianza, la cena y el pianista, la petición de mano superaría los cinco mil euros, seis mil para redondear. En un año se había gastado en conquistarla con bombones, regalos y viajes más de tres mil. Con su modesto empleo de cajera, ella ganaba al año una décima parte que él. En poco tiempo, esta proporción se duplicaría porque ella no tenía ninguna opción de ascender en su empresa, mientras que a el-hombre-que-nunca-se casaría-pero-que-todavía-no-tenía-ni-idea se le amontonaban. “Con lo que gana”, pensó, “si quisiera regalarme algo con un importe similar al de la alianza, tendría que estar ahorrando durante al menos un año. Eso contando con que no le surgiera ningún imprevisto”. Las cuentas le parecieron tan claras que se sorprendió por no haberse dado cuenta antes. El-hombre-que-nunca-se-casaría-y-que-estaba-empezando-a-intuirlo arrugó la hoja, le dio un puntapié y se fue convencido de que el amor era un lujo que no podía permitirse.

6 comentarios:

Maximus dijo...

Uf, menos mal que acaba en final feliz...

Miriam Márquez dijo...

Jajajajjaja.... Es una forma de verlo, sin duda... Besos para el hombre-que-siempre-tiene-una-idea-brillante....
Miriam

Bea M dijo...

Cuando el amor es bueno lo que menos importa es el anillo.
Un beso Miriam.

Enredada dijo...

Te vengo a dejar un beso enorme, nos seguimos leyendo?
gracias por enredarte conmigo..

Maria Coca dijo...

Me gustó! Me encanta ese final. Y me gusta tu blog. Ya no te suelto de la mano.

Besos

Coquelicot dijo...

Me ha encantado, enhorabuena